lunes, 21 de abril de 2014

NOVENARIO 2014 EN HONOR A NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD

NOVENARIO 2014 EN HONOR A NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD
El amor a la Virgen Santísima tiene su fundamento en lo que Dios nos ha comunicado en las S.E. y en la gran Tradición de la Iglesia, interpretado por el Magisterio de la Iglesia. Todo esto nos lleva a pensar en los orígenes apostólicos de la fe cristiana y de la veneración a la Virgen María. Esta es una verdad teológica de la presencia de la Virgen en la Iglesia, en cada diócesis, en cada parroquia y en cada cristiano, en nuestra ciudad de Irapuato.

viernes, 18 de abril de 2014

Reflexión del Padre Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia

Reflexión del Padre Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia
Pero ¿por qué extrañarse de esta explicación y encontrarla demasiado banal? ¿Acaso no ha sido casi siempre así en la historia y no es todavía hoy así? Mammona, el dinero, no es uno de tantos ídolos; es el ídolo por antonomasia; literalmente, «el ídolo de metal fundido» (cf. Éx 34,17). Y se entiende el porqué. ¿Quién es, objetivamente, si no subjetivamente (es decir en los hechos, no en las intenciones), el verdadero enemigo, el competidor de Dios, en este mundo? ¿Satanás? Pero ningún hombre decide servir, sin motivo, a Satanás. Quién lo hace, lo hace porque cree obtener de él algún poder o algún beneficio temporal. Jesús nos dice claramente quién es, en los hechos, el otro amo, al anti-Dios: «Nadie puede servir a dos amos: no podéis servir a Dios y a Mammona» (Mt 6,24). El dinero es el «Dios visible»[1], a diferencia del Dios verdadero que es invisible.

jueves, 17 de abril de 2014

Pésame a la Virgen con las insignias de la Pasión de Cristo

Pésame a la Virgen con las insignias de la Pasión de Cristo
Madre de Jesús y madre nuestra, la noche avanza cubriendo el cuerpo muerto de tu Hijo, negra mortaja que lo oculta a los ojos de los hombres. La tumba ha sido sellada, ha vuelto al seno de la tierra el que nos creó de ella. Es noche. La oscuridad cubre la tierra. No hay luz. Pero en tu corazón sí la hay. En tu corazón es de día porque la luz de tu Hijo lo ilumina. Esa luz brillará gloriosa al amanecer de su primer día, el día del Señor por excelencia cuando Él vuelva a la vida venciendo a la señora de la noche. Santa María del Consuelo, consuélanos en nuestra espera.

martes, 15 de abril de 2014

HOMILÍAS DEL TRIDUO PASCUAL

Del mismo modo que la semana tiene su punto de partida y su momento culminante en el domingo, día del Señor, celebración semanal de la pascua, así el santo Triduo Pascual de la Pasión y Resurrección del Señor Jesús, es el punto culminante de todo el año litúrgico. El santo Triduo Pascual se prepara en el tiempo de Cuaresma y se prolonga en la alegría de los cincuenta días del Tiempo Pascual. Dada la importancia que él reviste, el Triduo Pascual ha de prepararse y celebrarse con esmero y reverencia.

viernes, 11 de abril de 2014

Homilía Domingo de Ramos/ A

El domingo pasado contemplamos la victoria del Señor sobre el último y más temible enemigo: la muerte, anticipando la victoria final de la resurrección. Hoy la Iglesia nos va preparando para que en su momento podamos cantar el himno de victoria, el de la secuencia pascual: “La vida y la muerte se enfrentan en un duelo admirable: el Señor de la vida estuvo muerte, y ahora, vivo, reina”.

miércoles, 9 de abril de 2014

Vivir la Semana Santa

Vivir la Semana Santa
Vivir la Semana Santa es entrar cada vez más en la lógica de Dios, en la lógica de la Cruz, que no es ante todo aquella del dolor y de la muerte, sino la del amor y del don de sí que trae vida. Es entrar en la lógica del Evangelio. Seguir, acompañar a Cristo, permanecer con Él exige un «salir», salir. Salir de sí mismos, de un modo de vivir la fe cansado y rutinario, de la tentación de cerrarse en los propios esquemas que terminan por cerrar el horizonte de la acción creativa de Dios. Dios salió de sí mismo para venir en medio de nosotros, puso su tienda entre nosotros para traernos su misericordia que salva y dona esperanza.

martes, 8 de abril de 2014

Cuarta predicación de Cuaresma (Padre Raniero Cantalamessa)

Cuarta predicación de Cuaresma (Padre Raniero Cantalamessa)
«Enseñamos unánimemente que hay que confesar a un solo y mismo Hijo y Señor nuestro Jesucristo: perfecto en la divinidad, y perfecto en la humanidad; verdaderamente Dios y verdaderamente hombre […]; nacido del Padre antes de todos los siglos según la divinidad; y por nosotros y por nuestra salvación, nacido en los últimos tiempos de la Virgen María, la Madre de Dios, según la humanidad. Se ha de reconocer a un solo y mismo Cristo Señor, Hijo único en dos naturalezas, sin confusión, sin cambio, sin división, sin separación. La diferencia de naturalezas de ningún modo queda suprimida por su unión, sino que quedan a salvo las propiedades de cada una de las naturalezas y confluyen en un solo sujeto y en una sola persona»