martes, 15 de abril de 2014

HOMILÍAS DEL TRIDUO PASCUAL

Del mismo modo que la semana tiene su punto de partida y su momento culminante en el domingo, día del Señor, celebración semanal de la pascua, así el santo Triduo Pascual de la Pasión y Resurrección del Señor Jesús, es el punto culminante de todo el año litúrgico. El santo Triduo Pascual se prepara en el tiempo de Cuaresma y se prolonga en la alegría de los cincuenta días del Tiempo Pascual. Dada la importancia que él reviste, el Triduo Pascual ha de prepararse y celebrarse con esmero y reverencia.

viernes, 11 de abril de 2014

Homilía Domingo de Ramos/ A

El domingo pasado contemplamos la victoria del Señor sobre el último y más temible enemigo: la muerte, anticipando la victoria final de la resurrección. Hoy la Iglesia nos va preparando para que en su momento podamos cantar el himno de victoria, el de la secuencia pascual: “La vida y la muerte se enfrentan en un duelo admirable: el Señor de la vida estuvo muerte, y ahora, vivo, reina”.

miércoles, 9 de abril de 2014

Vivir la Semana Santa

Vivir la Semana Santa
Vivir la Semana Santa es entrar cada vez más en la lógica de Dios, en la lógica de la Cruz, que no es ante todo aquella del dolor y de la muerte, sino la del amor y del don de sí que trae vida. Es entrar en la lógica del Evangelio. Seguir, acompañar a Cristo, permanecer con Él exige un «salir», salir. Salir de sí mismos, de un modo de vivir la fe cansado y rutinario, de la tentación de cerrarse en los propios esquemas que terminan por cerrar el horizonte de la acción creativa de Dios. Dios salió de sí mismo para venir en medio de nosotros, puso su tienda entre nosotros para traernos su misericordia que salva y dona esperanza.

martes, 8 de abril de 2014

Cuarta predicación de Cuaresma (Padre Raniero Cantalamessa)

Cuarta predicación de Cuaresma (Padre Raniero Cantalamessa)
«Enseñamos unánimemente que hay que confesar a un solo y mismo Hijo y Señor nuestro Jesucristo: perfecto en la divinidad, y perfecto en la humanidad; verdaderamente Dios y verdaderamente hombre […]; nacido del Padre antes de todos los siglos según la divinidad; y por nosotros y por nuestra salvación, nacido en los últimos tiempos de la Virgen María, la Madre de Dios, según la humanidad. Se ha de reconocer a un solo y mismo Cristo Señor, Hijo único en dos naturalezas, sin confusión, sin cambio, sin división, sin separación. La diferencia de naturalezas de ningún modo queda suprimida por su unión, sino que quedan a salvo las propiedades de cada una de las naturalezas y confluyen en un solo sujeto y en una sola persona»

viernes, 4 de abril de 2014

Homilía V domingo de cuaresma/A

Homilía V domingo de cuaresma/A

El Cristo Pascual ha venido para sacarnos y resucitarnos de nuestro sepulcro del pecado (primera lectura y evangelio), y darnos una vida nueva de resucitados, para no vivir ya según la carne sino según el Espíritu (segunda lectura). En el Evangelio de San Juan (Jn. 11, 1-45) observamos el impresionante relato de la llamada “resurrección” de Lázaro, el amigo de Jesús, quien -según palabras de su hermana Marta- ya olía mal, pues llevaba cuatro días de muerto.

Tercera Predicación de Cuaresma

Tercera Predicación de Cuaresma
El Espíritu Santo es el Espíritu que procede primariamente del Padre, que ha descendido y se ha “posado” en plenitud en Jesús, “historificándose” y acostumbrándose en Él -dice san Ireneo- a vivir entre los hombres, y que en Pascua-Pentecostés desde Él es infundido en la humanidad. Otra prueba de todo esto es precisamente el grito “Abbà” que el Espíritu repite en el creyente (Ga 4,6) o enseña a repetir al creyente (Rm 8, 15). ¿Cómo puede el Espíritu gritar Abbà al Padre? No es generado desde el Padre, no es su Hijo… Puede hacerlo -observa san Agustín- porque es el Espíritu del Hijo y prolonga el grito de Jesús.

sábado, 29 de marzo de 2014

Homilía IV domingo de cuaresma/A

Homilía IV domingo de cuaresma/A
El hombre, ciego de nacimiento del Evangelio, jamás ha visto nada ni a nadie. En el momento en que adquirió la vista, se le manifestó, por vez primera, todo el mundo que nosotros vemos cada día, como una novedad absoluta… Hasta ahora se manejaba con la ayuda del tacto, quizá con la ayuda del bastón blanco, como los ciegos de nuestro tiempo, o tal vez lo ayudaba un perro-guía. Sin embargo, estas ayudas apenas le permitían moverse con trabajo, sufriendo muchas dificultades en la vida dentro del estrecho círculo de los objetos. ¿Qué experimentó al adquirir la vista? ¿Cómo debería vivir ahora? ¿En qué perspectiva debía sentirse liberado? Liberado porque veía.

domingo, 23 de marzo de 2014

LOS PECADOS DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

LOS PECADOS DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Es así, de lo que se ve en la televisión o aquello que se escucha en la radio no se puede dar un juicio perfecto, porque no se tiene los elementos y no se los dan. De estos tres pecados, por favor, huyan. Desinformación, calumnia y difamación.